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Contra el viento. El blog de Ignacio Alvo

Las reformas pendientes: Legislación Laboral

La reforma laboral del PP ha sido positiva pero incompleta. Ha dado mayor libertad a las empresas, pero no a los trabajadores y no ha acabado con la dualidad del sistema. Si de verdad queremos acabar con el paro, hay que ser más valientes y fijarse en los que mejor lo hacen. En nuestro entorno, estos son sin duda los que están aplicando el sistema de “flexiguridad” (Dinamarca,  Austria y Noruega). El principio es sencillo: Una parte de lo que el empresario paga de seguros sociales va a una especie de “mochila” del trabajador, que le acompaña a lo largo de su vida laboral. Si la empresa despide al trabajador, no paga directamente la indemnización, sino que se utiliza la “mochila”, que ha ido engordando a lo largo de la vida laboral del trabajador. Si un trabajador quiere cambiar de puesto de trabajo, se lleva su “mochila” con él.

Ahora mismo, en España hay muchos trabajadores a disgusto en su puesto de trabajo que querrían probar algo mejor y más adecuado, pero no lo hacen porque pierden su derecho a indemnización. Del mismo modo, el empresario no se queda con los mejores trabajadores sino con aquellos a los que no puede despedir porque su indemnización es demasiado elevada, pagando el pato los trabajadores jóvenes o con menor antigüedad. 

Con el sistema danés, esto no ocurre. El trabajador es libre para intentar cosas mejores y el empresario retiene a los mejores trabajadores, además de desaparecer el miedo a contratar. Por otra parte, al acabar su vida laboral la “mochila” que acompaña al trabajado, se añade a su pensión, aumentando la motivación para no usarla durante su vida laboral.

Necesitamos dinamizar la economía, aprovechar todo el talento, no sólo el de los empresarios sino también el de los trabajadores, alinear los objetivos generales (que aumente la productividad) con los incentivos personales (trabajo más o busco un mejor trabajo porque me interesa) y crecer de verdad, acabando con esta lacra insoportable del paro. No es fácil ni sencillo y algo hemos avanzado, pero hay que hacer mucho más.

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Las reformas pendientes

A lo largo de una serie de artículos quiero plasmar las reformas que considero más importantes para que nuestro país salga adelante y tenga un futuro mejor que el que ahora se atisba. Parto para ello de tres ideas básicas en las que creo: 

1º/ Normalmente no es necesario inventar: basta con copiar adecuadamente lo mejor de aquellas sociedades que lo están haciendo mejor que nosotros, adaptándolo a nuestras circunstancias. Esto exige, por supuesto, un análisis en detalle de por qué un modelo funciona en unos sitios y en otros no. Si pensamos por ejemplo en la Educación y en Finlandia, algunos se fijarán en que las escuelas son abrumadoramente públicas; otros en que a pesar de ser públicas, compiten entre ellas y los fondos que obtienen dependen de sus resultados; otros en fin en que los profesores no son funcionarios, tienen un enorme prestigio social, necesitan una altísima nota para convertirse en profesores, y se invierte mucho en su formación continua. Si sólo nos fijáramos en que en Finlandia la escuela es pública, no entenderíamos por qué allí funciona y por qué aquí la escuela pública obtiene peores resultados que la concertada, a pesar de recibir más fondos por alumno.

2º/ Los incentivos deben estar alineados con los objetivos. Esto, que parece muy evidente, no es tan habitual y es la principal causa de que fracasen las políticas públicas. 

3º/ La política del avestruz, de intentar cerrar fronteras y quedarse al margen del mundo, no funciona. Las políticas proteccionistas y de subsidio llevan a una pobreza generalizada. Desde Aragón podemos y debemos competir a nivel global. Desde el orgullo y la autoestima, aunque sin desconocer nuestras carencias, debemos levantar la cabeza, mirar de frente a nuestro futuro y luchar para que Aragón sea una tierra de prosperidad y oportunidades para nuestros hijos.


La riqueza de las naciones. Creo que cualquier observador inteligente se da cuenta de que la riqueza de una nación no depende de sus materias primas, ni de su riqueza pasada, aunque los dos factores puedan ayudar. Argentina es un país más rico y con mayor riqueza acumulada que Chile, pero su presente y futuro es mucho más incierto que el de su vecino más pobre. Del mismo modo, Venezuela es un país increíblemente rico no sólo en petróleo, sino en oro, aluminio y muchas otras materias primas. Sin embargo, su gobierno está llevando al país a la quiebra y la pobreza. 

Los tres elementos básicos para la prosperidad de una nación son la seguridad jurídica (Estado de Derecho), la formación y preparación de sus habitantes y un ambiente predispuesto al éxito empresarial (libertad económica). En Aragón y España disponemos de una razonable seguridad jurídica -aunque la corrupción sea un lastre- y pertenecemos a la Unión Europea, lo que garantiza un cierto nivel de libertad económica, aunque esta sea muy mejorable y posiblemente sea en el ámbito de la formación donde nuestras carencias son más evidentes. 

En los siguientes artículos quiero tratar las reformas pendientes en los ámbitos de legislación laboral, impuestos, educación, justicia, investigación, pensiones, sanidad y energía. Son cuestiones de las que dependen nuestro presente y futuro, y en las que el tancredismo, el miedo al cambio, o la defensa de privilegios inaceptables, sólo puede llevarnos a la mediocridad y el retraso.

Dado que nuestro mayor problema es el del paro, empezaré con la reforma laboral.

Intervención en Pleno Ayuntamiento Zaragoza 26 Abril 2.013

Sr. Alcalde, Señores concejales.

Voy a referirme muy brevemente a la moción de Izquierda Unida en la que solicita que el criterio general del Ayuntamiento sea el de la gestión directa de los servicios públicos, frente a la privatización o externalización.

Desde el Partido Aragonés estamos de acuerdo en que si hay recursos públicos internos suficientes, se aprovechen. No tiene sentido externalizar lo que se pueda hacer dentro.

Pero si no se dispone de esos recursos internos, queremos recordar que público no significa gratis. Los servicios hay que pagarlos y a los trabajadores públicos hay que pagarles. No hay nada gratis. Lo que ocurre es que algunos servicios los pagamos los usuarios, otros los contribuyentes, y otros –como el transporte público- los pagamos una parte con el billete y otra con los impuestos. Al final, los pagamos siempre. Por lo tanto, una vez que sabemos que público no significa gratis, lo que hay que exigir es que se consiga la mayor calidad de servicio al mejor precio posible, y que la necesidad de financiación de este Ayuntamiento no nos lleve a aceptar contratas que ofrezcan una financiación inicial, pero que al final de la contrata hayamos pagado un servicio mucho más caro entre todos los ciudadanos.

Pero hoy quería hacer hincapié en otro aspecto: La ciudad de Zaragoza y sus ciudadanos tenemos muchos problemas, y les pagamos a ustedes para que los resuelvan.

Lo digo porque viendo las mociones de este Pleno, y las que se suceden Pleno tras Pleno, nadie lo diría: Hoy vamos a proclamar la 3ª República, vamos a resolver la crisis en Siria, organizar el Sistema Bancario, salvar los Símbolos Constitucionales… Aproximadamente la mitad de las mociones que hoy se van a debatir y votar no tienen nada que ver con la ciudad de Zaragoza y sus problemas.

Y sí que hay problemas. Podemos hablar sobre movilidad urbana y cómo van a afectar los recortes previstos de líneas y frecuencias del autobús, o qué va a pasar con los trabajadores de Tuzsa que ahora están dando servicio a esas líneas.

O cómo se está implementando el Plan contra la Exclusión Social; si está funcionando o simplemente suplantando lo que antes hacía el Banco de Alimentos.

O la situación de las viviendas de Valdefierro que recibieron licencia municipal para construirse y se hunden por estar sobre una dolina. Podríamos preguntarnos si en ArcoSur, que también es zona de dolinas, se han tomado las medidas adecuadas para que esta situación no se repita.

O si hablamos de esta casa, que estamos llegando al mes de mayo sin aprobar los presupuestos… Hay muchos problemas que son competencia de este Ayuntamiento y que necesitan ser resueltos. Y a ustedes les pagamos entre todos para que los resuelvan.

Muchas gracias.

Intervención en Pleno Ayuntamiento Zaragoza Presupuestos 2.013

Señor Alcalde; Señoras y Señores Concejales.

En primer lugar y en relación con el reciente fallecimiento de Emilio Eiroa, que fue Presidente del Gobierno de Aragón y concejal de este Ayuntamiento, quiero informar que vamos a solicitar al Sr. Alcalde que esta ciudad le recuerde como se merece otorgándole una calle o una avenida representativa. Queremos que esta decisión quede fuera de la lucha política, por lo que haremos llegar la solicitud directamente al Sr. Alcalde para que lo lleve a Junta de Portavoces y pueda salir adelante con el máximo consenso posible.

En relación con los Presupuestos municipales para la ciudad de Zaragoza, que hoy se traen al Pleno –nuevamente con meses de retraso- vemos tres problemas: que no son Presupuestos, que no son verdad y que no son para la ciudad.

No son Presupuestos porque cuando se traen aquí, ya saben que no los van a cumplir. En el 2.011 las modificaciones presupuestarias fueron del 15%; en el 2.012 del 21%. Si tenemos en cuenta que hay una partida que es prácticamente fija como es la de personal, que supone el 37% del presupuesto, esto significa que sobre la parte en la que hay algo más de discrecionalidad las modificaciones alcanzan a más de un tercio del Presupuesto. Lo que traen a este Pleno no son unos Presupuestos, son papeles que lo aguantan todo.

Pero tampoco son verdad. En el 2.011 dejaron de recaudarse 170 millones de euros, en el 2.012 194, este año serán más de 200. Eso lo saben ustedes, por lo tanto saben que habrá partidas que no podrán ejecutarse o no se podrán pagar porque fallan los ingresos.

Y no son para la ciudad porque falta ese proyecto de ciudad. Estos presupuestos son la suma de las distintas exigencias que cada uno de los miembros del tripartito ha incluído para poder apoyar los presupuestos, justificándose ante su parroquia. Tenemos los juguetes electorales de cada uno, el tranvía, el CAT, el PIBO, el PICH, pero no tenemos proyecto.

En este sentido el CAT resulta emblemático. Ustedes quieren convertir al CAT en un símbolo, y lo es, pero no de la ciudad sino de este Ayuntamiento: vamos a destinarle 5 millones en el 2.013 y no sabemos para qué. No sabemos para qué.

Quiero por último entrar en tres detalles del Presupuesto que nos parecen importantes.

En primer lugar las sociedades municipales. Desde el Partido Aragonés creemos que se abusa de las sociedades municipales. No tiene sentido que el 90% del presupuesto de Cultura o el 100% del de vivienda se gestione a través de sociedades municipales. Estas Sociedades siguen siendo medios propios, no se externaliza, pero lo que consiguen es escapar al control del Pleno municipal, además de pagar unas dietas que sinceramente consideramos inapropiadas.

En segundo lugar quiero hablar del aumento de la presión fiscal y muy en especial del IBI. El aumento este año es del 17% y los próximos va a aumentar entre el 5 y el 6% cada año, siendo cada subida acumulativa. Es una barbaridad. Y no me extraña que tengamos los morosos que tenemos: es que cuanto peor lo pasa la gente, más suben ustedes los impuestos. Este año nos lo van a repartir en 3 veces; acabarán repartiéndolo en 12 y los ciudadanos seguirán sin poder pagarlo, y si no al tiempo.

Por último, quiero recordarles que los barrios rurales son también Zaragoza. Estos barrios no han tenido la oportunidad de crecer igual que otros núcleos cercanos como Cuarte o Utebo por no haber sido pueblos, y su presupuesto se ha reducido desde el 2010 a una cuarta parte del que era. Es cierto que se van a realizar obras en base al convenio con la DPZ en el periodo 2013-2015. Pero en la situación actual me temo que esas obras vayan a la baja. Lo que les solicito es que si quedan remanentes, se les haga llegar a los alcaldes de esos barrios para poder hacer esas obras menores, mantenimiento de aceras, parcheo de calzadas, podas de árboles, etc. que con el actual presupuesto es imposible hacer.

Sé que no van a hacernos caso, pero espero que alguna de estas ideas les lleve a reflexionar, y les agradezco en cualquier caso su atención.

Muchas gracias

Intervención en Pleno Ayuntamiento Zaragoza sobre nuevo Plan Movilidad Urbana

Excelentísimo Sr. Alcalde y Concejales,

 

Desde el Partido Aragonés coincidimos con la moción de Chunta Aragonesista y del Partido Popular en que es necesario un nuevo Plan de Movilidad Urbana por dos razones: Porque el anterior se elaboró en un momento que no era de crisis y con unas previsiones de crecimiento que, evidentemente, han cambiado y porque el tranvía ya es una realidad y hay que analizar su impacto.

 

Lo primero que queremos decir es que la movilidad urbana es mucho más que el tranvía. No podemos olvidarnos del autobús, que quizás sea menos vistoso, pero es el que presta ese servicio de cercanía a nuestros barrios. El autobús ha visto como algunas de sus líneas se han cortado, obligando a hacer trasbordos, cuando antes no era necesario, como se han eliminado líneas y empeorado frecuencias, y además ha sufrido un aumento enorme en el precio de su billete y abono para subvencionar al tranvía. El tranvía y el autobús deben complementarse en igualdad, no estar uno al servicio del otro.

 

La movilidad urbana también incluye al vehículo privado. Ya sé que a ustedes no les gusta, pero por lo menos deberán facilitar que entre y salga de la ciudad rápidamente, sin congestionar las vías por tener que dar más vueltas de las necesarias. En este sentido hay dos actuaciones muy sencillas que deben ser acometidas cuanto antes: la unión del final de Tenor Fleta con el 3er cinturón y la salida a la AP-68 desde la plaza de la ciudadanía, cuyo túnel está terminado a falta de la señalización.

 

Pero la movilidad urbana también define el modelo de ciudad. Durante estos años se han instalado grandes centros comerciales en la periferia de la ciudad, mientras el tráfico en la ciudad consolidada se enfangaba en las obras del tranvía. Hemos expulsado a los consumidores de la ciudad en plena crisis y ahora el comercio de proximidad y el comercio del centro se muere. Y si se muere ese comercio, se muere también ese modelo de ciudad cercana y amable en el que creo que coincidimos todos. Pero no basta con coincidir en los objetivos: los medios y las actuaciones tienen que ser coherentes con los objetivos. Hasta ahora no lo han sido y el daño que se ha provocado al comercio, y a este modelo de ciudad, es enorme. Ahora hay que plantearse qué se puede hacer. Es necesario impulsar los aparcamientos en la ciudad. La gente va a los centros comerciales por la facilidad que supone saber que van a poder aparcar sin problemas. Si no ofrecemos una alternativa similar en el centro y los barrios, el problema se agravará.

 

Y quiero referirme por último al empleo y a los polígonos industriales. El desempleo es sin duda el principal problema de los ciudadanos de Zaragoza y es nuestro deber poner los medios para ayudar a solucionar este problema. Pero el empleo lo crean las empresas. Si de verdad queremos luchar contra el paro, debemos ser una ciudad amable y acogedora para las empresas, que permita la supervivencia y crecimiento de las que hay y que atraiga otras nuevas. Esto significa una fiscalidad moderada, una normativa sencilla, unos servicios de buena calidad, esa ciudad amable y con comercio que comentábamos, y también que los ciudadanos puedan ir en transporte público a su puesto de trabajo, aunque este esté en un polígono industrial.

 

Todos estos son aspectos que desde el Partido Aragonés creemos que un nuevo Plan de Movilidad Urbana debería contemplar.

 

Muchas gracias

Intervención en Pleno Ayuntamiento Zaragoza sobre Plan Exclusión Social

 

 

En relación con el Plan de Emergencia contra la Exclusión Social anunciada por el Alcalde de Zaragoza en el Debate del Estado de la Ciudad, desde el Comité Local del Partido Aragonés valoramos positivamente dicho Plan, que consideramos necesario, pero nos preocupa la ejecución del mismo: Nos gusta la música, pero nos preocupa la letra. Una buena idea puede malograrse o no cumplir sus objetivos si la ejecución no es correcta. En este sentido desde el Partido Aragonés solicitamos:
 
1º/ Que se convoque el Consejo Sectorial de la Acción Social para el Ayuntamiento defina con ellos el Plan.
2º/ Que el Plan se plasme en los Próximos Presupuestos. En este sentido pedimos también que los Presupuestos se presenten cuanto antes para evitar la situación del último año en que se aprobó con varios meses de retraso.
3º/ Que se mantenga el espíritu con que fue aprobado en el Debate de la Ciudad y se consensúe con todos los grupos municipales y el Consejo Sectorial de la Acción SOcial.
4º/ Que se priorice la eficacia sobre el protagonismo y, en este sentido, se colabore mediante la firma de convenios con aquellas entidades sociales que están en la primera línea de atención a los más necesitados como son Cáritas, Cruz Roja, Banco de Alimentos, El Refugio, Parroquia del Carmen y distintos comedores sociales.

Intervención En Pleno Ayuntamiento Zaragoza sobre nueva Contrata Transportes

Desde el Partido Aragonés vemos con preocupación la situación del transporte urbano de Zaragoza. El año pasado hubo una subida del 20% en el billete sencillo y del 8,5% en el resto de títulos. Este año se anuncia una nueva subida del 7,2% que se acumula sobre la anterior. Todo esto en una situación ya conocida de crisis y con recortes en líneas y frecuencias. Vivir en Zaragoza es cada vez más caro. Suben las tasas, sube el catastro, sube el IBI y sube el transporte. Y esto en un entorno en el que cada vez hay menos gente que cobra un sueldo o una prestación y los que lo hacen cada vez cobran menos.

 

En este sentido me gustaría hacer una reflexión. El tranvía es la gran apuesta de este equipo de gobierno. Es el símbolo que permite decir que se están haciendo cosas. Pero el tranvía debe ser una herramienta al servicio de la ciudad y de la movilidad urbana; no puede ser un fin en sí mismo. Podemos tener un tranvía muy bonito y que funcione bien, pero si empeoramos el servicio de autobús y encarecemos y dificultamos el acceso al servicio de transporte, el resultado final no es positivo.

 

Falta información. TUZSA habla de una deuda de más de 40 millones de euros y el Vicealcalde habla de 21 millones. Por otra parte se presupuestan 28 millones de euros para subvencionar el transporte y se nos dice que la empresa ha cobrado más de 100 entre billetaje y subvención. Dado que el billetaje no llega a 50 millones, esto supone que se le han dado más de 50 de subvención. En fin, supongo que cuando se presente la liquidación del Presupuesto sabremos la verdad y sabremos las desviaciones presupuestarias que ha habido en este capítulo, porque al final todo se sabe.

 

Estamos en un momento decisivo; a punto de adjudicar la contrata para los próximos 10 años, y sería bueno que se llegara a un consenso. Durante esos 10 años seguramente va a haber más de un gobierno de distinto signo político y sería bueno ponerse de acuerdo en lo fundamental. Diseñar conjuntamente lo que va a ser esa Zaragoza del 2.020 y 2.025 en movilidad urbana.

 

Desde el Partido Aragonés creemos que el objetivo de este Ayuntamiento debe ser conseguir la mejor movilidad urbana posible a un coste aceptable y reduciendo progresivamente la deuda que mantiene este Ayuntamiento. En este sentido proponemos que se acabe la línea 1 del tranvía, pero que no se acometan nuevas inversiones que repercutirían necesariamente en un encarecimiento del servicio mientras no se liquide la deuda actual y que se busque integrar tranvía y autobús sin que la presencia del primero implique una reducción en la calidad, frecuencias o rutas del segundo.

 

Para que se me entienda mejor, hay que olvidarse de la línea 2, no para el próximo año, sino para unos cuantos años, y desde luego mientras no se liquide la deuda con la concesionaria. Se dice que esa línea es necesaria para que el tranvía sea rentable. Pero si hacemos rentable el tranvía a costa de hacer quebrar el autobús, o de unos precios de billetes que sean inaccesibles para los ciudadanos no habremos hecho nada.

 

En resumen desde el Partido Aragonés les pedimos altura de miras para pensar en el conjunto de los ciudadanos, antes que en iconos de fácil venta electoral, y grandeza para pactar los grandes temas de la ciudad.

 

Muchas gracias  

Intervención Pleno Ayuntamiento Zaragoza 26 Marzo 2.012

Ilustrísimo Señor Alcalde; Señoras y Señores Concejales.

 

Mi nombre es Ignacio Alvo y soy Presidente del Comité Local de Zaragoza del Partido Aragonés. Como bien saben, el PAR ha estado presente de forma ininterrumpida en este Ayuntamiento desde las primeras elecciones democráticas hasta las últimas elecciones de Mayo de 2.011. Durante estos años hemos colaborado, aportando nuestro mejor saber y entender, tanto en labores de gobierno como de oposición. Mi intención es continuar esa aportación desde un planteamiento de colaboración. Criticaremos aquello con lo que no estemos de acuerdo, pero intentaremos siempre aportar soluciones y alternativas para no quedarnos en la crítica llamativa pero inútil.

 

En relación con la liquidación del Presupuesto 2.011 hay algunos aspectos que nos parecen preocupantes:

 

  • Que la liquidación del presupuesto se haya presentado con tanto retraso.
  • Que las modificaciones presupuestarias sean superiores al 15% del presupuesto.
  • Que el 10% del presupuesto definitivo, más de 75 millones de euros, se hayan quedado sin ejecutar.
  • Que haya 111 partidas del presupuesto de las que no se haya ejecutado ni gastado ni un euro.
  • Y que en el capítulo 6 (inversiones reales) se haya dejado de ejecutar el 40%. Casi 37 millones de euros.

 

La liquidación pone de manifiesto el gran problema que tiene el Ayuntamiento: la recaudación de impuestos. El 25% de la previsión de ingresos ha dejado de recaudarse, casi 170 millones de euros, por anulaciones, cancelaciones o recibos impagados. Desde el Partido Aragonés creemos que el Equipo de Gobierno debe perfeccionar la gestión financiera de ingresos, la gran asignatura pendiente del Consistorio.

 

La partida de venta de solares ha supuesto, sin duda, una merma importante en el equilibrio presupuestario. Se han dejado de ingresar 33 millones de los 39 previstos (un 85% menos). En la partida de impuestos sobre construcciones, instalaciones y obras, de 18 millones previstos se ha cobrado 3.680.000 euros, el 20% de lo previsto. Y de licencias urbanísticas, se ha cobrado menos de la mitad de los casi 5 millones previstos. Señor Alcalde, señores concejales, les recomiendo que partan de las cifras reales de este año para preparar los presupuestos del año que viene. Sólo si somos conscientes de la realidad de crisis en que se encuentra la ciudad de Zaragoza, podremos tomar las medidas adecuadas. Si piensan que esto va a seguir como hace cuatro años, nos equivocaremos gravemente.

 

Por último, desde el Partido Aragonés vemos con preocupación cómo se acometen nuevos proyectos de discutible utilidad como los más de 13 millones destinados a la Milla Digital en Modificación Presupuestaria, y al mismo tiempo se reducen hasta niveles alarmantes los gastos de conservación, o se dejan sin terminar proyectos en los que la mayor parte del gasto está ya ejecutado.

 

En cuanto a los gastos de conservación, un 15% de reducción en la conservación del alumbrado público, casi un 50% en el mantenimiento de ascensores y más del 50% de reducción en la conservación y reparación de la red de agua potable son niveles muy preocupantes de falta de conservación. Aunque las reducciones afectan a todas las partidas, desde mantenimiento de monumentos a colegios, vehículos o sistemas de seguridad. En estos momentos de dificultad es más importante conservar adecuadamente lo que se tiene que lanzarse a nuevos proyectos.

 

Respecto a los proyectos aparcados, me gustaría mencionar las salidas de la ciudad por la A-68 y la unión de Tenor Fleta con el 3er Cinturón. En salida a la A-68 se han invertido más de 50 millones de euros, tenemos una obra completada a la que, según parece, sólo falta incorporar los elementos de seguridad y dicha obra, según declara el Ministerio de Fomento, ha sido transferida al Ayuntamiento: la pelota está en su tejado. En cuanto a la unión de Tenor Fleta con el Tercer Cinturón, la partida de 3 millones de euros del Presupuesto ha desaparecido mediante Modificación Presupuestaria.

 

En un momento en que Zaragoza está dividida en dos por una enorme zanja Norte-Sur, sería muy importante tener esas dos salidas directas que descongestionarían el tráfico de la ciudad y proporcionarían accesos directos desde el Este y el Oeste, en los que la práctica totalidad de la inversión ya está hecha.

 

Desde el Partido Aragonés esperamos que el análisis de lo acontecido este año sirva para preparar unos presupuestos más cercanos a la realidad de Zaragoza, con unas previsiones realistas de ingresos, de forma que el gasto comprometido se pague en tiempo y forma, evitando los perjuicios a proveedores y entidades que la actual gestión está ocasionando. Pero también que prioricemos aquellos proyectos que con un desembolso mínimo pueden dar empuje a esta ciudad o hacer la vida mucho más cómoda a sus ciudadanos.

 

Muchas gracias

 

Zaragoza sin Gobierno

Ha pasado casi un año desde las últimas elecciones municipales y Zaragoza sigue sin gobierno. Los partidos de izquierda sólo han sido capaces de ponerse de acuerdo en que Belloch sea alcalde para impedir que pudiera gobernar el PP, pero ahí acaba el acuerdo. Zaragoza sigue sin Presupuestos y su situación de deuda, incluyendo a los proveedores, nos coloca al nivel de Grecia con una deuda de casi mil millones de euros frente a un presupuesto de algo más de 600.

La primera responsabilidad es del PSOE, al tener la alcaldía y ser el partido mayoritario dentro del tripartito en la sombra, y a ellos corresponde tomar el toro por los cuernos para alcanzar un acuerdo. Pero sin duda la postura más irresponsable es la de Chunta e Izquierda Unida. Se mueven por puro cálculo electoral y prefieren que Zaragoza se hunda, antes que ser cómplices de los necesarios recortes en una legislatura extremadamente difícil. Así, exigen aumentos de gasto, pero no se responsabilizan en los recortes y se dedican a plantear mociones sobre Biscarrués, el escudo antimisiles y la base de Rota o la creación de un Observatorio de Zaragoza para el Sáhara Occidental. Es una postura llamativa y colorista, pero dudo mucho que eso sea lo que los ciudadanos esperan de sus representantes.

Frente a esta situación de completo desgobierno el PP ha optado por la postura maximalista: dado que han sido el partido más votado exigen la alcaldía, aunque después no tengan los votos para poder gobernar en el día a día.

Zaragoza y sus ciudadanos merecen algo más de altura de miras. Ahora es el momento de que los políticos se ganen su sueldo. Muchas veces se ha comentado con envidia cómo los partidos socialdemócrata y democristiano en Alemania son capaces de ponerse de acuerdo para hacer las reformas necesarias para sacar a su país adelante; y cómo son capaces también de pactar una alternancia en el gobierno de dos años cada uno. La pelota está en el tejado del PSOE y su alcalde, pero si resulta imposible implicar a los partidos a su izquierda en el gobierno de la ciudad, no deberían descartar una gran coalición a favor de Zaragoza. Necesitamos políticos que sean parte de la solución, no del problema.

Fdo. Ignacio Alvo. Presidente del Comité Local de Zaragoza del Partido Aragonés.

 

Artículo publicado en "Tribuna" de Heraldo de Aragón, el viernes 16 de Marzo de 2.012

Un programa para el Pleno Des-Empleo

Hace una semana leí un titular de periódico que me llamó la atención: “Ibeas destacó la necesidad de poner en marcha un plan de empleo rural para asentar población”. En un principio me costó creerlo “no puede ser -pensé- que la Chunta esté planteando montar un PER en Aragón, con el desastre que ha sido en Andalucía y Extremadura”. Pero sí, eso es exactamente lo que están proponiendo: quieren importar a Aragón el sistema que ha conseguido que en Andalucía y Extremadura se haya llegado al 30% de paro. Eso sí, después de leer entero su programa “un nuevo modelo económico desde la izquierda”, hay que agradecerles su coherencia: no engañan a nadie ni ponen una vela a Dios y otra al diablo. Es efectivamente un modelo de izquierdas, tirando a estalinista, donde proponen más impuestos, sobre todo ecológicos, más controles administrativos, más barreras y limitaciones a los empresarios, más barreras a la contratación, prohibir las empresas de colocación de empleo privadas y, como guinda, el PER. Por si todo esto no fuera suficiente, también proponen un impuesto de sociedades más elevado para las empresas más exitosas (así pagarán impuestos en vez de crecer y crear empleo), una fiscalidad aún mayor para las rentas más altas y recuperar el Impuesto sobre el Patrimonio. Medidas todas ellas que no sólo no detendrán el éxodo de los grandes empresarios de Aragón a Navarra, donde tienen enormes ventajas fiscales, sino que conseguirán que los medianos empresarios también se planteen si no les convendría empadronarse en Tudela. Conseguirán, sin duda, lo que seguramente anhelan: acabar con los empresarios en Aragón.

Después de leer su programa tengo claras dos cosas: la primera que ninguno de los que ha redactado ese programa tiene la más mínima idea de lo que es crear una empresa o un puesto de trabajo. Ninguno de ellos sabe ni ha conocido los esfuerzos personales y familiares que supone sacar una empresa adelante. Desde su atalaya de profesores universitarios de filosofía con sueldo de funcionario juegan a  organizar nuevos modelos económicos, pero no entienden que sin empresarios no hay trabajo y sin empresas que tengan beneficios tampoco habrá trabajo. La segunda, que si la alternativa a un gobierno donde esté el PAR es un gobierno donde la CHA e IU dicten las medidas económicas, espero por el bien de Aragón y los aragoneses que jamás veamos ese tripartito.

La fuerza de Aragón, Trasvase y TCP

Estos días han aparecido en los medios algunas noticias que nos indican de forma bastante clara la importancia que Aragón tiene para PSOE y PP. La primera de estas noticias es el renovado empeño con que los dirigentes populares de Valencia y Murcia vuelven a exigir el trasvase del Ebro. En mi opinión, el trasvase no tiene ningún futuro. No sólo porque es algo totalmente irracional desde el punto de vista lógico, económico y de justicia, sino porque la situación de las arcas del Estado no está para tirar semejante cantidad de dinero en una obra cuya única rentabilidad es electoral. Lo llamativo en este caso es que teniendo el PP unas perspectivas de voto en el Levante de entre el 55 y el 60%, saque un tema que perjudica claramente a sus compañeros en Aragón, donde la situación está mucho más reñida. Y es aún más llamativo que el PP a nivel nacional consienta que se saque este tema. La conclusión sólo puede ser que el PP levantino pesa mucho más que el aragonés.

La segunda de las noticias es el apoyo que desde Fomento han dado al Eje Mediterráneo, con apoyo presupuestario y postergando nuevamente la Travesía Central del Pirineo. Aquí no ha importado que Marcelino Iglesias sea el teórico nº 3 del PSOE, y digo teórico porque todos sabemos que Rubalcaba, Chaves o Chacón pesan y mandan mucho más que Marcelino. Podrán decirnos que la TCP va más avanzada en Europa, pero Blanco ya ha prometido 52.000 millones para el Eje Mediterráneo y eso, el dinero en Presupuestos, es lo único que de verdad importa. Y aquí ha contado, como no podía ser de otro modo, con el apoyo de Camps y Valcárcel.

Ninguna de las dos noticias debería sorprendernos. En esta España asimétrica la fuerza de cada territorio depende de sus votos o de que tengan una fuerza propia que les defienda. Aragón con su escaso millón trescientos mil habitantes jamás tendrá fuerza por los votos, y confiar en que alguno de los grandes partidos nacionales se mueva por el sentido de la justicia en vez de por el cálculo electoral es de una ingenuidad casi conmovedora. La fuerza de Aragón sigue siendo el PAR con su capacidad de condicionar gobiernos en Aragón y si tuviera representación en el Congreso de Madrid con el mercadeo que siempre se da entre Gobierno de Madrid y partidos territoriales. Se me podrá argumentar que esa fuerza es escasa, y es cierto. Pero es la única que tenemos y de nosotros depende el peso que esta fuerza, la fuerza de Aragón, tenga. Después podremos lamentarnos, pero por favor, los que voten a PSOE o PP, que no se quejen después de que Aragón, o en general los territorios menos poblados, reciben un trato injusto.

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La reclamación de los bienes: Merecían más.

La reclamación de los bienes: Merecían más.

La concentración de ayer en Zaragoza para reclamar que se ejecuten las sentencias de los tribunales y que los bienes de las parroquias aragonesas vuelvan, me dejó una sensación de tristeza. Habían venido hasta Zaragoza, a la Plaza del Pilar, esos cientos de aragoneses de Aragón Oriental con sus ilusiones y una justa demanda y se encontraron una plaza con muchos más huecos de los que se merecían. Ayer ni Zaragoza ni Aragón supo estar a la altura. Y si analizamos el comportamiento de los partidos, el resultado es todavía peor.

Desde el PAR recibí un sms para acudir a la concentración, pero es evidente que el partido no puso toda la carne en el asador. Si hubiera querido llevar a su gente de los pueblos, habría llenado la plaza, como hizo con la Plaza de toros o el Pabellón Príncipe Felipe hace cuatro años. Ví gente del PAR de distintas partes de la geografía aragonesa, como el anterior alcalde de Barbastro, Manuel Rodríguez Chesa, pero ningún autobús.

En cuanto a la CHA, fue casi peor. Llevaron poca gente, pero además intentaron instrumentalizar el acto, colocándose con banderas del partido cerca del escenario para salir en la foto, y además silbaron a la alcaldesa de Peralta de Alfocea del PP cuando esta habló.

En cuanto al PP, mi crítica sería la misma que para el PAR. Es evidente que no se movilizó, porque si lo hubiera hecho, la plaza se habría llenado.

Y, por último, el mayor esperpento fue el PSOE. Quiso estar sin estar. A última hora se sumó el alcalde de Tamarite de Litera, para que luego no pudieran decirles que no estuvieron. Pero el nivel de representación que envió el PSOE fue un auténtico menosprecio. Ni Presidente, ni Consejera de Presidencia, ni Alcalde de la ciudad que acoje a otros alcaldes hermanos. Las ausencias eran tan clamorosas que dolían. Una sensación, en resumen, triste. Porque los políticos han fallado, pero los ciudadanos tampoco hemos sabido estar a la altura necesaria para darle a esos alcaldes luchadores el calor que se merecen. Sin duda merecían y merecen más.

Como pollos sin cabeza

Esta es la sensación que el Gobierno ha dado durante las últimas semanas. Lo que decía el Presidente por la mañana lo cambiaba por la tarde, lo que decía la Vicepresidenta de Economía era invariablemente desmentido al poco tiempo y hasta lo publicado en el B.O.E. se corregía sin ningún sonrojo. Es difícil que un Gobierno pueda hacerlo peor.

Y, sin embargo, no estamos peor que hace un mes. Ahora, por lo menos, el Gobierno se ha enterado de que no puede seguir gastando sin límites y que es el propio Gobierno el principal obstáculo para la recuperación. Ahora bien, no ha sido el sentido de Estado o la responsabilidad de nuestros gobernantes los que han operado el milagro. Han sido los mercados (benditos, salvadores mercados) los que han motivado el cambio de rumbo del Gobierno. Y lo han hecho de un modo muy sencillo: negándose a comprar más deuda de este Gobierno porque tenían la duda razonable de si al vencimiento de la misma les iban a poder pagar. Por eso no es de extrañar el tremendo enfado del dialogante Zapatero contra los mercados. ¿Cómo se atreven a no creerle y a no comprar su deuda?. Todo el aparato de propaganda y subvenciones de este Gobierno se ha venido abajo por insostenible y Zapatero ha quedado al descubierto. Ahora intenta convencernos de que todo forma parte de un plan ideado desde el principio de la crisis (¿los 5 millones de parados también?), pero ya es tarde: todos hemos visto como su teatrillo se ha venido abajo.

Aun así, repito, estamos mejor que hace un mes. Es normal que cuando nos diagnostican un cáncer se nos venga el mundo encima, pero lo verdaderamente peligroso era la situación anterior. El cáncer estaba y el médico lo sabía, pero no quería decirlo ni tomar ninguna medida. Si ahora las medidas tienen que ser mucho más drásticas, habrá que pedir responsabilidades a ese médico irresponsable.

Respecto a las propias medidas, esa irresponsabilidad del Gobierno las ha convertido en más difíciles. Si el Gobierno no se hubiera embarcado en su desenfrenada espiral de gasto, ahora no habría hecho falta ni congelar las pensiones ni reducir el sueldo a los funcionarios. Y además el Gobierno sigue sin meter la tijera a sus juguetes preferidos: las subvenciones a sindicatos y actores, los Ministerios de Igualdad y Vivienda, Televisión Española, el PER (que, de hecho, ha sido aumentado), etc. Pero ahora por lo menos ya parece tener claro que hay que reducir el gasto público. Y esto no sólo no va a retrasar la recuperación, sino que va a permitir que se produzca. Si conseguimos que durante esta crisis se reduzca el tamaño del Estado, nos situaremos en condiciones de salir de verdad de la crisis creciendo y creando empleo.

Seguimos teniendo el peor Gobierno de Europa, pero ahora por lo menos, y aunque sea a trancas y a barrancas, vamos en la dirección adecuada. Esperemos que dure.

 

14 millones de euros por hora

Esta es la velocidad a la que crece el déficit público en España. Y para esto el Gobierno sí que se muestra incansable: de día o de noche, laborables o festivos, seguimos aumentando el déficit público a razón de 14 millones de euros por hora. Seguimos con el Ministerio de Igualdad, con el de Vivienda, con la Ayuda Exterior..., con todos los chiringuitos como si fuéramos ricos. Y Zapatero al frente del Titanic, pidiendo a la orquesta que no baje la música y que no falte la bebida y, sobre todo, que seamos optimistas.

Frente a toda esta sinrazón, la gran medida de austeridad del Gobierno ha consistido en una recolocación de altos cargos que llegará a ahorrar en el mejor de los casos...16 millones.

Tenemos un problema muy serio y el Gobierno no quiere enterarse. Todos los países en riesgo (los famosos PIGS, Grecia, Irlanda, Portugal y España) han tomado medidas. Todos... menos España. La alternativa no es ya si hay que tomar medidas o no. Es evidente que si el Gobierno no toma medidas, los inversores dejarán de confiar en España y dejarán de comprar las Letras del Tesoro, con lo que el Gobierno hará suspensión de pagos. La única alternativa ya es si se pueden tomar medidas pactadas y menos agresivas, como en el caso de Irlanda o Portugal, o si vamos a esperar sin hacer nada hasta llegar a la situación de Grecia.

Mañana el Presidente tiene una última oportunidad para demostrar si le importa algo este país, o si está mínimamente capacitado para ejercer su trabajo. Y tiene a todo el mundo observándole.

 

Impuestos y riqueza de los países

Durante los últimos días la decisión del Gobierno de subir el impuesto del IVA está generando una polémica muy interesante sobre la función de los impuestos y su justificación social. Así, por ejemplo escuché a Patxi López en Onda Cero (y a muchos miembros del Gobierno) que los países más ricos tienen impuestos más altos, y que si queremos tener un Estado del Bienestar como el que disfrutan esos países, también hay que subir los impuestos. En principio, el argumento parece irrefutable y basado en hechos demostrables (la riqueza de esos países y su nivel de impuestos), pero introduce alguna falacia que conviene descubrir.

 

La primera es que esos países no son ricos por tener un Estado grande e impuestos altos, sino que por el hecho de ser ricos han podido mantener un Estado caro. Si no nos damos cuenta de la diferencia pensaremos que cuanto más rico sea el Estado, más rico será el país, cuando el hecho es el inverso. Es el sector privado de un país el que crea la riqueza, y con esa riqueza se sostiene el Estado. Si se destruye el sector privado, se destruye la riqueza del país y, en último término, también al Estado y al Estado del Bienestar.

 

En segundo lugar, parece que la única solución a la situación actual de déficit del Gobierno sea subir los impuestos, y esto tampoco es cierto. Se argumenta que es el aumento de las prestaciones sociales por desempleo lo que está motivando el déficit. Sin embargo, de los 260.000 millones de euros que el Estado gastó en el 2.009, sólo 35.000 se dedicaron a las prestaciones por desempleo, y mientras el sector privado se reducía dramáticamente, el sector público ha seguido aumentando hasta hacerse insostenible. El camino para reducir  el déficit de 115.000 millones de euros que el Gobierno ha generado en el 2.009 no está en subir los impuestos y seguir esquilmando al sector privado, sino en reducir el tamaño del Estado. Hay que eliminar Ministerios (Igualdad y Vivienda por inútiles y Cultura y Agricultura por estar transferidas todas sus competencias), Administraciones enteras (si tenemos las comarcas ¿qué sentido tiene seguir manteniendo las Diputaciones Provinciales?), privatizar las empresas y entes públicos (entre otros todas las televisiones), eliminar las subvenciones (a sindicatos, a empresarios, a partidos, a empresas, a amigos, etc.) y aplicar al Estado la misma austeridad que las empresas y familias han tenido que aplicar. Ese es el camino y la obligación de un gobernante que piense en su país y al que de verdad le duela ver a tantas personas en paro.

 

Pero me temo que a nuestro Presidente sólo le duele pensar que puede perder las próximas elecciones. Por eso no dedica sus esfuerzos a arreglar la situación sino a culpar a los demás por “no ayudarle”. ¿Ayudarle a qué?, ¿acaso ha propuesto alguna medida razonable de austeridad en los últimos dos años?

 

No es cierto que no se pueda salir de la situación actual: se puede salir y saldremos. Pero para hacerlo, este Gobierno tiene que tomar medidas difíciles, en vez de dedicarse a buscar chivos expiatorios. Por el camino que lleva el actual Gobierno, se ha convertido en parte del problema –quizás la mayor- y no de la solución.

 

A pesar del Gobierno…

 

Lo malo y peligroso de hacer un mal diagnóstico es que las medidas, puede que no sólo no ayuden al enfermo, sino que lo empeoren. Esto es lo que está ocurriendo en la actual crisis con nuestro Gobierno.

La crisis tiene unas causas muy claras y que se pueden ver en el libro del Dr. Carlos Rodríguez Braun y Juan Ramón Rallo, o en el que escribió hace 15 años el profesor Huerta de Soto. La política de bajos tipos de interés de los bancos centrales ha llevado a un endeudamiento masivo y a una sobreinversión en algunos sectores, principalmente el de la construcción, lo que ha puesto en peligro a todo el sistema bancario. Dicho de otro modo, hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y ahora nos toca apretarnos el cinturón hasta que se deshagan las malas inversiones y se recupere el ahorro que permita nuevas inversiones. No ha habido un problema de poca regulación o supervisión, como demuestra el hecho de que la primera entidad en caer ha sido una Caja, bajo control político.

Se necesita por tanto más ahorro, no más gasto. Mientras no aumente el ahorro, y los bancos recuperen su posición de solvencia, no podrán volver a prestar a empresas y particulares. Esto es no sólo evidente sino necesario. Los bancos harían mal si volvieran a prestar masivamente antes de consolidar su posición, ya que esto les situaría nuevamente en riesgo de quiebra.

La buena noticia es que tanto particulares como empresas están haciendo precisamente lo que más falta hace: recortar gastos y aumentar espectacularmente la tasa de ahorro.

La mala noticia es que el Gobierno está haciendo justo lo contrario: en vez de apretarse también el cinturón, recortar gastos e incentivar el ahorro, se ha lanzado a una carrera desenfrenada de gasto que pone en peligro la recuperación de la economía.

La política de endeudamiento y déficit que está llevando a cabo el Gobierno tiene más consecuencias negativas de lo que podría parecer a primera vista:

1º/ El aumento de la deuda significa aumento de impuestos (actuales o futuros) y el aumento de cargas impositivas supone aumento del paro en el sector privado.

2º/ El aumento de la deuda pública supone que el poco crédito que existe disponible se dirige a financiar la deuda del Gobierno, en lugar de financiar a empresas y particulares. Una parte importante de los problemas que tienen las empresas para financiarse en la actualidad proviene del hecho de que el Gobierno está acaparando ese crédito para financiar su propio gasto.

3º/ El aumento de déficit desanima a posibles inversores extranjeros. Si un Gobierno acumula déficit, deberá pagarlo en el futuro con aumento de impuestos. Cualquier inversor preferirá, por lo tanto, instalarse en un país sin déficit o con un déficit pequeño que en un país con un gran déficit.  

Y lo peor, no es sólo lo mal que lo está haciendo, sino que todos los síntomas (desde la salida de Solbes del Gobierno, al último reparto de 11.000 millones a las Comunidades Autónomas) indican que va a perseverar en el error, garantizando no sólo que seamos el último país de la OCDE en salir de la crisis, sino poniendo incluso en peligro esa salida. Cuando salgamos de la crisis, lo habremos hecho con grandes sacrificios (nuestros, no del Gobierno), una enorme tasa de paro, y gracias a nuestro propio trabajo y esfuerzo. Lo habremos hecho... a pesar del Gobierno.

 

Encuestas y Pronósticos para las Elecciones Europeas

Cuando sólo faltan 4 días para las elecciones europeas ya no se pueden publicar encuestas, pero no hay nada que nos impida hacer nuestros propios pronósticos. Esta vez hay bastante unanimidad entre los profesionales y, salvo el CIS y el Instituto Noxa para La Vanguardia que han pronosticado una victoria ajustada del PSOE, el resto de encuestas pronostican una victoria del PP con un rango de uno a tres puntos. La horquilla para el PSOE sería de 21 a 22 escaños (más probable 21) y para el PP de 21 a 23 (más probable 23). En el resto de opciones parece haber consenso en que la Coalición por Europa (CiU+PNV) tendrá buenos resultados manteniendo sus 2 escaños, que IU se quedará en 1 (máximo 2), Europa de los Pueblos (ERC+BNG) tendrá 1, y UPyD también se estrenará con 1 escaño.

 

Lo que ya resulta bastante sorprendente es que parece que sólo 4 de cada 10 ciudadanos ejercerá su derecho al voto. Esto confiere a la movilización del propio electorado un valor crucial, ya que si del electorado de uno de los dos grandes partidos sólo vota la mitad, y el otro mantiene niveles de voto similares a las generales, se produciría una situación desconocida en nuestra democracia en que el ganador doblaría en votos al segundo partido. No creo que se llegue a dar esta circunstancia, pero estoy seguro de que al final la abstención no será tan alta y que la participación estará entre el 50 y el 55% del censo. Mi impresión es que esta participación va a ser asimétrica y va a favorecer al PP que tiene un electorado más fiel, por lo que mi pronóstico para estas elecciones es el siguiente:

PP: 24-25 diputados.

PSOE: 20-21 diputados.

CpE: 2 diputados.

IU: 1 diputado.

EdP: 1 diputado.

UPyD: 1 diputado.

 

Dado que este es un entretenimiento inocente, animo a otros lectores a hacer sus propios pronósticos y compararlos el lunes 8 con la realidad.

 

La -necesaria- reforma laboral

 

Estos días se está hablando bastante de reforma laboral gracias a la valentía del Gobernador del Banco de España, que no se ha callado como habría preferido el Gobierno que le nombró. Según parece, para el Gobierno en España no hay un problema de paro que exija tomar medidas estructurales y lo normal es resignarse a llegar a los 5 millones de parados y confiar en que el resto del mundo nos sacará en algún momento de la crisis. Tampoco la oposición parece muy entusiasmada con la reforma ya que sólo plantea que debería hacerse con el suficiente consenso, pero sin aclarar en qué debería consistir la reforma.

Lo que resulta evidente es que la economía española tiene su principal problema en el mercado laboral. Nuestra economía es incapaz de crear suficiente empleo en las épocas de expansión y lo destruye a gran velocidad en las recesiones. Para entender por qué, creo que conviene que nos comparemos con el resto de países de la eurozona. Entre estos, España es el segundo país en protección laboral, entendiendo por protección laboral los costes asociados al despido individual o colectivo y somos los primeros en paro y  en empleo temporal, además de los terceros en economía sumergida (por detrás de Grecia e Italia).

Los costes altos de despido tienden a crear mercados duales. Por una parte, los trabajadores con muchos años en sus puestos de trabajo se vuelven intocables, y por otra los trabajadores que carecen de ese blindaje legal tienen empleos muy precarios, carecen de derechos y soportan los riesgos de despido. Los empresarios tienen en cuenta esta dualidad y evitan que los trabajadores consoliden sus derechos, eligiendo modalidades contractuales temporales y despidiendo a los trabajadores antes de que consoliden sus derechos. El resultado es de locos: los empresarios despiden a trabajadores a los que querrían seguir contratando y deben mantener a otros a los que no mantendrían. Al mismo tiempo, los trabajadores que han consolidado su situación, no se atreven a cambiar de trabajo –aunque no les guste- por miedo a perder sus derechos. Es una situación que repercute de forma especialmente negativa en los jóvenes y que afecta también a la productividad de toda la economía.

En el polo opuesto en cuanto a tasa de paro y empleo temporal se encuentran los países anglosajones por una parte y Dinamarca y Austria, por otra, con un modelo conocido como “flexiguridad”. En los países anglosajones prima la libertad de contratación y de despido, lo que hace que el mercado laboral sea mucho más dinámico y activo. En Austria y Dinamarca el planteamiento es distinto, pero consigue un resultado muy parecido. En estos países, la indemnización por despido no la paga el empresario sino el Estado. Esto hace que los empresarios no tengan miedo de contratar a trabajadores o convertirlos en fijos, ya que no recaerá sobre ellos el coste del despido. Por otra parte, si un trabajador no utiliza en su vida laboral la indemnización por despido, al final de esa vida laboral se le permite consolidarla para aumentar su pensión.

Es posible que la adopción inmediata de este sistema de flexiguridad resulte imposible, porque en un momento de dificultad como este muchas empresas aprovecharían esa facilidad para quitarse trabajadores y el Estado no podría ahora hacerse cargo de ese coste, pero creo que un proceso gradual en el que el Estado fuera asumiendo progresivamente más días de indemnización, y en el que los nuevos contratados entraran ya con este sistema, sería muy positivo para acercarnos a esas tasas de paro del 5% que ahora nos parecen imposibles. Y lo que no consigo entender es la cerrazón de Gobierno y sindicatos para estudiar los modelos que mejor están funcionando. Esta política de avestruz, o cortoplacista, del actual Gobierno es, sin duda, responsable directa de la pérdida de cientos de miles de puestos de trabajo que costará recuperar muchos años.   

 

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¿Pueden israelíes y palestinos alcanzar (ellos sólos) la paz?

¿Pueden israelíes y palestinos alcanzar (ellos sólos) la paz?

Pues...me temo que no. Y el problema no es que no haya una mayoría entre las poblaciones de ambos pueblos que deseen esa paz. El problema es que, para alcanzar la paz, se necesitan interlocutores capaces de llegar a acuerdos y de imponerlos a sus propios sectores radicales. Y esto no existe en Palestina.

Esa figura existió en su momento en la persona de Yasser Arafat, pero le faltó coraje para firmar la paz con el gobierno laborista de Israel. El resto ya lo conocemos. Sin la baza de la paz, los sectores más radicales de Israel volvieron al gobierno y la esperanza de paz se desvaneció por diez años más. Mientras tanto en el sector palestino, Arafat murió y su partido -Al Fatah- perdió fuerza en medio de descomunales escándalos de corrupción que dieron alas a sus rivales de Hamás. El enfrentamiento tomó cariz de guerra civil y se ha resuelto -de momento- con el reparto del territorio palestino entre las dos facciones rivales. 

Es este enfrentamiento el que explica que mientras Israel se dedica a machacar a Hamás en la franja de Gaza, no haya reacciones en Cisjordania, no haya una tercera intifada y Al Fatah siga negociando la paz con Israel, mientras en secreto confía en que los tanques israelíes acaben con su enemigo y les permitan recobrar la supremacía en Palestina. Pero ni siquiera el improbable supuesto de la desaparición de Hamás permitiría la llegada de la paz a la zona. Sigue faltando una figura capaz de imponer la paz en Palestina y sujetar a los terroristas y radicales.

En esta situación creo que la única posibilidad para la paz es que los países árabes moderados creen un Protectorado en Palestina ocupándolo militarmente, desarmando a las milicias y forzando el cumplimiento de esa paz. Decía Mao que la guerrilla que no lucha desaparece... y eso es lo que hay que lograr. Aunque sea mediante la ocupación militar hay que lograr que en Palestina haya un Estado de Derecho, que las empresas puedan crearse y prosperar, que los jóvenes tengan un horizonte distinto al de unirse a unas milicias o inmolarse con un coche bomba. Sólo una paz -aunque sea forzada y protegida- de al menos diez años, puede crear las condiciones para una paz duradera en la zona.

Ante la crisis estamos sólos

Como empresario de una pyme con 7 trabajadores, tengo muy claro que de la crisis tendremos que salir sólos, sin esperar ninguna ayuda del gobierno.

Esta crisis es sin duda compleja porque tiene dos componentes que son distintos y ante los que la reacción no puede ser igual. El primero es la crisis financiera global ante la que los gobiernos han actuado razonablemente bien. Dado que ninguna entidad financiera tiene liquidez absoluta (el dinero que recibe lo presta a su vez, y así obtiene su beneficio), ninguna puede resistir una crisis de confianza o de pánico generalizado que conlleve una retirada masiva de depósitos, por lo que los gobiernos han hecho lo único posible: garantizar que ninguna entidad va a quebrar y que los depósitos están garantizados. El que el crédito vuelva a llegar a empresas y particulares es un proceso lento y progresivo ya que va unido a esa recuperación de la confianza.

Sin embargo, respecto a la crisis económica que tiene causas mucho más específicas, el gobierno está actuando de una forma típicamente intervencionista: ayudando a los amigos y olvidándose de la generalidad. Todos sabemos que esta crisis va a ser larga y que va a tener un impacto especialmente fuerte en el empleo. Si esto le preocupara al gobierno, lo que debería hacer es facilitar a las empresas el que puedan mantener a sus empleados o contratar empleados nuevos rebajando el coste de la Seguridad Social. A pesar de lo que algunos puedan pensar, la reducción de personal en las empresas es un proceso traumático y doloroso, que los empresarios preferirían evitar o reducir si fuera posible.

En cambio, el gobierno no ha hecho ninguna rebaja de impuestos y ha tomado tres medidas: La primera destinar 8.000 millones de euros para solucionar los problemas económicos de los ayuntamientos; la segunda aumentar la deuda (es decir, subir los impuestos con pago diferido) para realizar obra pública, y la tercera aumentar la dotación a las autonomías para solucionar también sus problemas económicos. Todo esto mediante aumento de impuestos actual o futuro. Es decir, las Administraciones no se van a tener que ajustar el cinturón y se suben los impuestos al sector privado, mientras 200.000 trabajadores se van al paro cada mes. Quizás sería bueno recordar aquí, que los puestos de trabajo los crean únicamente los emprendedores y el sector privado. Cualquier puesto de trabajo de la Administración se paga con los impuestos del sector privado, por lo que los puestos de trabajo "públicos" tienen un coste directo en puestos de trabajo "privados".

Además, ninguna de las medidas tomadas por el gobierno tiene un efecto general sobre la economía. El dinero que va a ayuntamientos o a obra pública va a un sector muy reducido de grandes empresas constructoras, cuyo problema -además- no es trabajar, sino conseguir que las Administraciones les paguen en un plazo inferior al año.Y estas constructoras no van a contratar trabajadores para unas obras excepcionales, sino que intentarán hacerlo con la misma plantilla. Como mucho se evitarán algunos despidos en este sector al coste de muchos otros en el conjunto de la economía.

En resumen, frente a la crisis los trabajadores y los pequeños empresarios estamos sólos, o para ser más exactos, mal acompañados.

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