Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2007.

18/10/2007

Siemens: Una oportunidad para pensar

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El anunciado cierre de la planta de Siemens Elasa en Zaragoza no es un hecho aislado ni será el último. Los cierres de Ercros, Mildred, Delphi o la amenaza muy real que hubo de cierre de General Motors son las orejas del lobo que deben llevarnos a una reflexión profunda sobre las causas de este fenómeno. La globalización tiene grandes ventajas como es el del crecimiento económico generalizado y sostenido a nivel mundial, pero tiene también graves consecuencias para aquellos que no quieran o sepan adaptarse a la competición global.

En Aragón tenemos un magnífico consejero de Industria –posiblemente el mejor que ha tenido este departamento- pero la crisis industrial tiene unas causas y soluciones que exceden las competencias de su departamento y alcanzan a la totalidad del Gobierno de Aragón, así como una necesaria colaboración con el Gobierno de España. Si no se entiende así, su función se verá limitada cada vez más a la de un apagafuegos y su gestión estará condenada de antemano al fracaso.

El único modo de retener a las industrias y atraer nuevas industrias es que aquí encuentren unas condiciones –lo que se suele llamar un “clima”- más favorable que en otras zonas, y que esas mismas condiciones permitan también un desarrollo exitoso de las industrias ya implantadas.

Las condiciones necesarias son bien conocidas y se reflejan en el índice de competitividad de las naciones, cuyo ranking suele coincidir de forma muy justificada con el índice de libertad publicado por la Heritage Foundation. Así, se necesitan unas buenas infraestructuras, una fiscalidad contenida, unas reglas del juego conocidas y seguras (Estado de Derecho), una Administración eficaz y poco burocratizada, una legislación laboral que permita a las empresas adaptarse para sobrevivir y la existencia de personal suficientemente formado. Algunas de estas condiciones dependen del Gobierno central, y sin duda las arbitrariedades demostradas en algunos sectores como el energético contribuyen a ahuyentar las inversiones, pero otras dependen fundamentalmente del Gobierno de Aragón y es mucho lo que aquí se puede hacer.

Si al Gobierno de Aragón le preocupa la competitividad de esta comunidad, lo primero que debe plantearse es la eliminación de impuestos como el de sucesiones y donaciones y la rebaja fiscal en la medida de sus posibilidades. Gana mucho más la Comunidad con el incremento de actividad económica derivado de esa menor fiscalidad y el atractivo que genera para empresas y particulares, que lo que pueda dejar de ingresar el Gobierno de Aragón. Y contribuye mucho más al desarrollo de Aragón conteniendo el gasto y rebajando impuestos –aunque sea una política poco vistosa- que con grandes y vistosos proyectos. El mejor ejemplo de la eficacia de una menor fiscalidad lo tenemos en la Comunidad de Madrid: en los últimos cinco años no ha habido ningún caso de deslocalización en esta región, mientras que en Cataluña los cierres por deslocalización son frecuentes todos los meses. Es también la política llevada a cabo por Irlanda y que le ha llevado a tener el mayor crecimiento económico de toda la Comunidad Europea.

La situación en Aragón no es todavía alarmante: estamos cerca del pleno empleo y tanto el crecimiento económico actual como el previsto son buenos. Es ahora por lo tanto cuando se pueden llevar a cabo –de forma poco traumática- las reformas necesarias para garantizar que Aragón se ponga a la cabeza de Europa en competitividad. Si no lo hacemos, no nos quejemos ni echemos la culpa a las multinacionales sin corazón: somos nosotros los que no habremos hecho los deberes.

18/10/2007 11:57 Autor: contraelviento. #. Tema: Globalización No hay comentarios. Comentar.

22/10/2007

Yo no creo en el Cambio Climático

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…ni en los fantasmas, ni en el hombre del saco, aunque reconozco que son invenciones muy útiles para asustar a los niños y para conseguir que hagan cosas que de otro modo no harían. Sé que estas palabras escandalizarán a los sacerdotes y a los fieles de esta nueva religión inquisitorial y liberticida llamada ecologismo y a sus palmeros intervencionistas y políticamente correctos…y eso me encanta.

 

El problema de esta nueva religión que en vez de la salvación nos promete el Apocalipsis es que sus ídolos tienen los pies de barro: Nos prometen la destrucción del mundo y para su desgracia el mundo, igual que esos héroes de película de serie B, se resiste -contra todo pronóstico- a morirse.

 

En los años cincuenta nos pronosticaron una nueva glaciación, en los sesenta y setenta que en 20 años se acabaría el petróleo y volveríamos a una nueva Edad Media con las ciudades abandonadas y los campos trabajados con bueyes y arados. De hecho la película Mad Max le debe mucho a estas teorías y, para pasmo de muchos, 50 años después las reservas de petróleo siguen siendo de…¡20 años!. En los ochenta y noventa la nueva amenaza cósmica se llamaba agujero en la capa de ozono y nos dijeron que, aunque se tomaran todas las medidas necesarias, la capa de ozono tardaría 150 años en recuperarse. Por cierto, ¿Sabe usted cómo está ahora la capa de ozono? Es difícil que pueda saberlo porque se cuidan mucho de decirlo, pero en vez de asistir al funeral de la capa de ozono, resulta que esta está como en sus mejores tiempos.

 

Y ahora nos vienen con lo del cambio climático. Yo no dudo que exista cambio climático. De hecho sé que ha existido siempre y que va a seguir existiendo. En la Edad Media, Escocia tenía un clima mucho más cálido que ahora lo que le permitía cultivar la vid, y hace 1.000 años hizo tanto frío que el Nilo ¡se heló! Lo que dudo es que tenga las causas (antropogénicas) y las consecuencias (desertificación y destrucción del planeta) con las que pretenden asustarnos. De hecho otra cosa que tampoco le dirán es que la mayor parte de la comunidad científica o bien no cree que el cambio climático esté siendo afectado por la acción del hombre o cree que no hay suficientes pruebas para afirmarlo. A pesar de esto no hay que temer que dentro de cinco o diez años Al Gore y sus huestes tengan que retractarse y reconocer sus errores. Cuando vean que el clima no cambia como ellos quieren, o manipularán los datos o se sacarán otro conejo de la chistera para distraer nuestra atención, como han hecho con la capa de ozono.

 

Y mientras, nuestro indescriptible Presidente dice que la lucha contra el cambio climático va a ser el eje y la prioridad de su acción de Gobierno y se va a gastar una pasta (de nuestro dinero) en que los niños conozcan a su nuevo hombre del saco, un industrial perverso y sin escrúpulos dispuesto a destruir el mundo con tal de aumentar sus riquezas.

 

Para los que quieran informarse de verdad les recomiendo la página de alguien que sabe mucho más que yo (y por supuesto que Al Gore y ZP) y cuyo link he incluído: CO2. Para los que disfrutan con las películas de miedo, pueden seguir viendo la Cuatro, la Sexta, la Uno, la Dos, la Cinco…Yo, por si acaso, y para que no me metan en el mismo saco de tanto papanatas, quiero decirlo muy clarito y dejarlo escrito: Yo no creo en el C.C. Es más, estoy pensando hacer unas camisetas y llevármelas a la próxima Cena de la Libertad del Instituto Juan de Mariana: seguro que me forro.

22/10/2007 12:01 Autor: contraelviento. #. Tema: Falacias progresistas Hay 11 comentarios.


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